Tapentadol retard en el dolor crónico intenso

Desde la introducción en España de la primera morfina de administración oral, en el año 1988, se ha ido evolucionando en la biodisponibilidad de fármacos opioides potentes no administrados por vía endovenosa. Las formulaciones que permiten la absorción de estos fármacos por la piel o por la mucosa oral han supuesto un antes y un después en la administración de medicación analgésica. Posteriormente, las nuevas formas de liberación inmediata o liberación controlada han acabado de perfilar.

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Co-analgésicos

co-analgesicosEl dolor y especialmente el dolor crónico, requiere a veces un tratamiento con varios medicamentos al mismo tiempo con el objetivo de potenciar la eficacia de los analgésicos y tratar algunos otros síntomas que pueden exacerbar el dolor. Estos medicamentos se utilizan también para otras patologías diferentes del dolor.

Los principales co-analgésicos son:

Antidepresivos y ansiolíticos: Se recetan junto con analgésicos para mejorar algunos estados depresivos o de ansiedad que pueden acompañar al dolor crónico intenso; también se prescriben para el dolor de tipo neuropático. Los mas conocidos son la amitriptilina como antidepresivo y el diazepán como ansiolítico.

Anticonvulsivantes: Se desarrollaron inicialmente para problemas cerebrales, en la actualidad se prescriben habitualmente para dolores de tipo neuropático; las sustancias mas conocidas son la gabapentina y la pregabalina.

Neurolépticos: estos productos se desarrollaron para problemas de tipo psiquiátrico, se utilizan para potenciar la acción analgésica; el mas conocido es el haloperidol.

Corticoides: Son unos antiinflamatorios potentes y, por lo tanto, actúan reduciendo el dolor cuando tiene un origen fundamentalmente inflamatorio.

Terapia tópica: recientemente se está utilizando con éxito la aplicación de parches de lidocaina en el dolor localizado de origen neuropático, como terapia complementaria o, incluso, como terapia única.

Información seleccionada y resumida por Antonio Bustamante (antonio.bustamante@AADAC.es)

Fibromialgia: conceptos fundamentales

116697_puntosdolorQueremos dar algunas ideas claras acerca de la fibromialgia y, sobre todo, eliminar algunas equivocaciones y mitos falsos que existen acerca de esta enfermedad; porque debe quedar claro que es una enfermedad.

No existen pruebas específicas que permitan detectar la fibromialgia, aunque hay una serie de síntomas como el dolor crónico y generalizado en casi todo el cuerpo, cansancio general, problemas para dormir, dificultad de concentración y alguna pérdida de memoria, dificultad para desarrollar las funciones diarias habituales, etc; estos síntomas permiten al médico especialista llegar a un diagnóstico de la fibromialgia.

Un historial de dolor generalizado durante al menos tres meses y dolor en al menos 11 de los puntos de dolor, también permiten al médico llegar a un diagnóstico y poner en marcha unas pautas de tratamiento.

El médico general, de atención primaria, es el primero que puede y debe llegar a un diagnóstico, también puede acudir a especialistas como el reumatólogo, el especialista en dolor y el neurólogo.

El tratamiento no solo puede ser con medicamentos, también ayudan los ejercicios, la relajación, un plan de alimentación, masajes o terapias complementarias como la acupuntura.

Algunos mitos o ideas falsas acerca de la fibromialgia:

No es una enfermedad real, es sólo psicológico: La fibromialgia es una enfermedad totalmente real, aunque aún no se conocen las causas que la originan; está completamente estudiada por las sociedades científicas internacionales, ya fue descrita en los años 70 y con anterioridad ya se conocía con otros nombres; hay elementos para diagnosticarla y existen pautas de tratamiento que pueden mejorar el dolor y la calidad de vida. El dolor crónico permanente sí puede causar problemas psicológicos y depresión.

La fibromialgia solo afecta a las mujeres y a la gente mayor: puede afectar a personas de cualquier edad, aunque es verdad que el posible riesgo aumenta con la edad y puede afectar a hombres aunque en mayor proporción afecta a las mujeres.

No es posible tener una buena calidad de vida con fibromialgia: en la actualidad existen medicamentos, medidas y ayudas disponibles que pueden contribuir a tener una buena calidad de vida y se sigue investigando para mejorar aún mas los tratamientos actuales.

Existen asociaciones y fundaciones muy bien organizadas que le pueden ayudar; éstas son algunas que les recomendamos.

http://www.confederacionfmfc.org

http://www.fundacionfatiga.org/

http://www.ameffac.org/

Información seleccionada y resumida por Antonio Bustamante (antonio.bustamante@AADAC.es)

Otras terapias para el dolor

dolorlumbarVamos a comentar algunas terapias especiales que se aplican cuando los analgésicos junto con fisioterapia y otras medidas no dan el resultado esperado.

Estas otras técnicas deben ser aplicadas por especialistas en dolor en las Unidades de Dolor y, normalmente, en el ámbito hospitalario.

Neuroestimulación: Consiste en estimular la médula espinal o los nervios periféricos con impulsos eléctricos mediante un dispositivo que funciona con una pila implantada. Estos impulsos eléctricos bloquean la sensación de dolor. Pueden aplicarse a nivel de la piel en el lugar del dolor o implantado bajo la piel en la región del abdomen.

A estos dispositivos también se les llaman marcapasos del dolor.

Bloqueos nerviosos: Consiste en la aplicación de un medicamento, habitualmente un anestésico local, un analgésico opioide o corticoides mediante una inyección en el nervio del lugar del dolor.

En algunos casos esta técnica tiene un excelente resultado y elimina o reduce el dolor durante bastante tiempo; en algunos casos puede ser necesario mas de una inyección.

Fármacos vía intratecal: En este caso el fármaco analgésico se administra directamente al espacio que rodea la médula espinal (espacio intratecal) mediante una bomba que se programa para que vaya liberando el fármaco con la dosis y la frecuencia adecuada. El fármaco fluye mediante un catéter desde la bomba hasta el lugar adecuado.

Información seleccionada y resumida por Antonio Bustamante (antonio.bustamante@AADAC.es)

Terapias sin medicamentos

acupunturaEn el control del dolor crónico se utilizan otras terapias o técnicas no farmacológicas, casi siempre de forma complementaria a los tratamientos con medicamentos.

Vamos a hacer una breve descripción de estas opciones aunque próximamente serán objeto de artículos con un mayor nivel de detalle:

Fisioterapia: Se utilizan diferentes métodos como el masaje, ejercicios para mejorar la funcionalidad, tratamiento con frio (crioterapia), tratamiento con calor (termoterapia), etc

Acupuntura: método basado en la medicina tradicional china, con experiencias de éxito en el tratamiento del dolor; el procedimiento consiste en insertar unas finas agujas en la piel, en los puntos llamados puntos de acupuntura. La base científica es que la estimulación de estos puntos provoca la segregación de unas substancias, analgésicos fisiológicos, llamados endorfinas.

Psicoterapia: El componente subjetivo y psicológico del dolor es la base en la que se asientan algunos métodos como técnicas de relajación, hipnosis, terapia conductal y la propia psicoterapia. Todo esto como métodos complementarios a las terapias con fármacos.

Información seleccionada y resumida por Antonio Bustamante (antonio.bustamante@AADAC.es)

Tipos de tratamiento para el dolor

El dolor y sobre todo el dolor crónico y, mas aún, el dolor de intensidad de moderado a severo, exige un tratamiento personalizado que solo puede diseñar el médico.

opciones-terapeuticas4La información que vamos a ir proporcionando tiene el objetivo de que el paciente tenga un conocimiento de los diferentes tipos de terapia y pueda entender mejor las pautas y tratamientos que le asigne su médico.

En ninguna situación vamos a recomendar la automedicación en este tipo de dolores y, mucho menos, vamos a dar consejos que solo le puede dar su médico.

Dependiendo del tipo de dolor no solo se prescriben medicamentos, analgésicos o medicinas complementarias, también se prescriben medidas de rehabilitación física o psicológica, terapias complementarias como la acupuntura, quirúrgicas, etc.

Normalmente es el médico de atención primaria, médico de familia o médico general, el primero que reconoce, diagnostica y pone un tratamiento al paciente con dolor. Según la localización y la intensidad del dolor puede ser necesaria la visita a un especialista, reumatólogo, traumatólogo, rehabilitador. Si el dolor se desarrolla dentro de una patología de cáncer, lo va a tratar en primera instancia el oncólogo e incluso el especialista en oncología radioterapia.

Los dolores complejos, que no ceden a diferentes tipos de terapias, deben ser derivados al Especialista en Dolor, especialidad que centra su trabajo en hospitales y en Unidades de Dolor.

El Especialista en Dolor tiene los conocimientos y las herramientas de diagnóstico, tratamiento y quirúrgicas para abordar con éxito cualquier tipo de dolor.

Información seleccionada y resumida por Antonio Bustamante (antonio.bustamante@AADAC.es)

¿Cómo se mide el dolor?

escala-numerica1-640x135El dolor tiene un componente físico, pero también tiene un componente subjetivo que está influenciado por la forma en la que cada persona percibe su dolor, con las experiencias personales, con el nivel de umbral del dolor, etc.

Por lo tanto, en la actualidad no existe ningún procedimiento absolutamente objetivo para medir la intensidad del dolor como se mide la tensión arterial, la fiebre o la frecuencia cardíaca. Sin embargo, existen algunas reglas muy sencillas para que el médico y el paciente pueda valorar la intensidad del dolor y de esta forma poder seguir la eficacia del tratamiento con un analgésico.

Estas reglas que se utilizan en la consulta tienen diferentes formas y nombres pero todas ellas siguen el mismo sistema básico: cuantificar la intensidad del dolor del 0 (ausencia total de dolor) al 10 (un dolor absolutamente insoportable); de acuerdo con esta escala, un dolor leve se valoraría entre 1 y 3, un dolor moderado entre 4 y 6 y un dolor intenso por encima del 7.

Usted puede facilitar el trabajo su médico si en cada consulta incluye en el Diario del Dolor la valoración y evolución de su dolor a lo largo del día; esto le va a permitir llegar a un diagnóstico inicial en la primera visita y a evaluar el resultado del tratamiento analgésico en sucesivas visitas.

Información seleccionada y resumida por Antonio Bustamante (antonio.bustamante@AADAC.es)

Preguntas clave para describir su dolor a su médico

iStock_000013372209SmallDurante la visita a su médico tiene que estar en condiciones de describir la intensidad y la duración de su dolor.

La intensidad del dolor, leve, moderada o grave, puede ajustarse a una escala de 0 a 10. El cero es la ausencia de dolor y 10 es el peor dolor imaginable.

La duración es el tiempo que usted ha tenido dolor, si ha sido un episodio de dolor o si ha sido constante.

Hay algunas preguntas-respuestas que le ayudan a su médico a establecer un diagnóstico correcto y el mejor tratamiento para su dolor.

¿Cómo y cuándo comenzó el dolor?

¿Qué lo causó?

¿Comenzó poco a poco o de repente?

¿Dónde le duele? ¿puede señalar a la zona donde más le duele?

¿Se desplaza el dolor a otros lugares del cuerpo?

¿Cuándo le duele? ¿Empeora en ciertos momentos del día o después de algunas actividades concretas?

¿Cómo lo experimenta? ¿Es continuo o intermitente?

¿Tiene otros síntomas asociados con el dolor, como entumecimiento?

¿Qué es lo que empeora o mejora su dolor?

Además de esta información su médico puede realizar un examen físico completo para evaluar su condición física o efectuar algunas pruebas adicionales que le ayuden a establecer un diagnóstico.

Es importante ser honesto y sincero acerca de su dolor. No lo minimice porque no quiera ser una molestia, o sienta que debe ser capaz de “aguantarse”. Tampoco debe exagerar el dolor, por miedo a no conseguir la ayuda que necesita.

Información seleccionada y resumida por Antonio Bustamante (antonio.bustamante@AADAC.es)